Meditación guiada

Mindfulness informal Ejercicio de la Uva Pasa

Tipo de meditación:

Acerca de esta meditación

Esta meditación es una práctica informal de mindfulness. Estos ejercicio consisten en cultivar la actitud de mindfulness al mismo tiempo que realizamos otro tipo de actividades.

Para poderlo realizar necesitas tener a la mano una uva pasa, o bien, algún alimento similar como un fruto seco o arándano. Si no te gustan las pasas o alguno de estos alimentos no te limites a no hacerlo, a menos por supuesto, que seas alérgico a estos alimentos.

Texto para guiar la meditación

Para empezar, este ejercicio intenta adoptar una postura sobre una silla con la espalda recta. Y puedes cerrar por unos momentos tus ojos. Y puedes realizar un par de inhalaciones para ayudar a traer tu mente al momento presente. Permitiéndote sentir el contacto con la inhalación y exhalación.

Y después puedes abrir tus ojos y tomar una pausa, toma el objeto, o el alimento que hayas elegido usar en este ejercicio. Puedes tomarlo con cualquiera de tus manos. Y después, simplemente permítete observar este objeto, intenta hacer una exploración visual dándote cuenta de las diferentes texturas, los pliegues o forma que puede tener este este objeto o pasita.

Pero no sólo viendo superficialmente, sino notando, por ejemplo, el reflejo de la luz, como algunas partes, es más oscuro, más claro. Observando las diferentes partes de este alimento. Y también recordando que es normal que haya algunos otros pensamientos, de modo que cuando surjan distracciones, simplemente regresa tu atención al objeto.

Y ya que lo estás observando, intenta también cambiar tu atención ahora y sentirlo con la yema de tus dedos, quizás cerrando por un momento tus ojos. Puedes pasarte entre los dedos este alimento. Y preguntarte incluso si la forma visual coincide con el sentido de tu tacto.

Intenta ver si puedes notar esa rugosidad, esa textura. Y también puedes describir para ti mismo esa sensación. Por ejemplo, en mi caso, la pausa que yo sostengo se siente pegajosa, se siente rugosa, pequeña. Aunque hay algunas otras que son grandes.

Pero la tuya puede ser distinta, de modo que intentas solamente notar esas características particulares de este objeto. Incluso puedes cambiarlo de una mano a la otra. Y ya que hiciste esta exploración con tus manos, tus dedos. Podemos ahora explorar con el sentido del oído.

De modo que, aunque no hacen un sonido por sí mismo las pasas ni los alimentos, puedes acercarlo a uno de tus oídos y frotarlo con tus yemas de los dedos. De modo que notes cuál es ese sonido que puedes obtener cuando una frotas la pasa. E intentando no dar ningún significado a este sonido, sino simplemente dándote cuenta que ese es un sonido, una sensación auditiva que tu mente percibe.

Y también puedes cambiarlo hacia el otro oído y permítete explorar. Pudiese ser que tal vez. Este ejercicio puede ser en momentos aburrido o monótono, pero podemos darnos cuenta de que si llevamos toda nuestra atención de forma amable, sin generar expectativas, puede ser interesante notar esas cualidades o características de un pequeño objeto como este alimento.

Y ya sea que desees continuar con tus ojos abiertos o cerrados. Ahora vamos a cambiar de sentido para llevar la paz a cerca de tu nariz. De modo que en la inhalación puedas percibir el aroma de este alimento. Intenta notar las diferentes texturas, aromas o notas.

Quizás también puedes evocar algún recuerdo relacionado con el aroma. También de vez en cuando, recordando traer la atención al momento presente. Si nos distraemos con algún otro pensamiento o si de momento pensamos que es aburrido o nos impacienta.

Date la oportunidad de traer tu atención a este objeto a la pausa. Ahora, acercando este alimento hacia tus labios, sin necesidad de aúne masticarlo, sino simplemente pasarla entre tus labios para volver a experimentar con el sentido del tacto.

Pero quizás esta vez notando que puede haber una sutil diferencia entre las sensaciones que percibimos con las yemas y con nuestros labios. Pareciera ser que con los labios podemos percibir incluso más detalles. Quizás notando la posibilidad de este deseo que surge, o esta intención de querer comer o probar este alimento, y también notando esta intención si es que la hay y si no la hay, no importa.

Siendo también conscientes de eso. Y después puedes introducir esta pausa o este alimento a tu boca, sin masticarlo, simplemente dejándolo sobre tu lengua. Y poniendo atención a las diferentes sensaciones que se perciben con sentido. El gusto también las sensaciones físicas dentro de la boca. Quizás empezamos a salivar o quizás tenemos la intención de masticar.

Y si lo deseas puedes empezar a hacer, pero de forma lenta, de forma diferente a como lo hacemos habitualmente. Intenta notar cada vez que masticas, notar como tritura este alimento entre tus dientes o muelas. Y cómo va cambiando el sabor.

Momento a momento, aunque es el mismo alimento, quizás puedes percibir que hay una diferencia entre el inicio y el final del proceso de ingerir la pasa, también, sintiendo como vamos tragando el alimento. Notando los movimientos que hacemos con la lengua.

Y antes de terminar, intenta observar durante cuánto tiempo dura esta sensación de sabor sin medirlo o simplemente notar que hoy puede quedarse. La sensación del sabor o algunas otras sensaciones. Y después, cuando estés listo, o lista, tomando nuevamente una inhalación con atención, con una intención de presencia en el momento presente. Terminando el ejercicio a tu propio ritmo.

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