Meditación guiada

Mindfulness en las Sensaciones

Tipo de meditación:

Acerca de esta meditación

Este ejercicio de mindfulness nos ayuda a relacionarnos mejor con nuestras sensaciones sin importar si son incómodas o no. Es útil para superar la sensación de estrés o ansiedad. Nos ayuda a traer la mente al momento presente y calmar la agitación mental.

Texto para guiar la meditación

Para comenzar, este ejercicio de mindfulness adopta una postura con la espalda recta pero no tensa y los pies firmes sobre el suelo. Tómate unos segundos para encontrar esta postura cómoda. Y después intenta atraer tu mente al momento presente.

Para lograr esto puedes utilizar tu atención, por ejemplo, llevando. Tu concentración a la sensación de tu respiración. Puedes también enfocarte en un solo punto, por ejemplo. La sensación del aire en las fosas nasales. Percibiendo tal vez ligeramente frío, el aire al inhalar. Y del mismo modo, ligeramente cálido al exhalar. Si lo prefieres, puedes utilizar otro punto común en el abdomen.

Quizás notando como éste se infla en la inhalación. Y se contrae en la exhalación. Cualquier punto que desees utilizar está muy bien, simplemente. Trata de mantenerte en este punto durante el ejercicio. Así que inhalando y exhalando a cada momento.

Y durante este breve ejercicio vamos a intentar identificar de forma amable, sin forzarnos ni intentar conseguir algún objetivo. Pero observando si en algún momento surge alguna sensación de incomodidad. O de desagrado. Como algún dolor, ansiedad, impaciencia. Etcétera.

Y si no surgiera ninguno de. Estas sensaciones no hace falta producirlas. Simplemente darte cuenta de ello, que puedes mantenerte concentrado en la sensación de tu respiración. Y de modo que cada vez que surja una distracción. Intenté regresar de forma amable de nuevo a tu respiración y dejar pasar cualquier pensamiento.
Si en algún momento. Notas que estás siguiendo algún pensamiento o historia mental, date cuenta de ello y de la sensación que produce en ti. Pero intenta no cambiar ni el pensamiento ni la sensación, sino simplemente darte cuenta de ello. Puedes notar, tal vez como cualquier sensación desagradable o incluso agradable, cambia a cada momento.

Así que intentaremos concentrarnos en, la respiración y al mismo tiempo en notar las sensaciones durante unos momentos. Y renovando tu atención una vez más antes de terminar el ejercicio, quizás considerando la posibilidad de durante fuera de la práctica, también observar las sensaciones.

De modo que seamos capaces de no reaccionar en automático, sino primero, simplemente observar. Y cuando estés listo, lista. Puedes ir abriendo tus ojos y terminar el ejercicio a tu propio ritmo.

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